lunes, 25 de mayo de 2009

Tiempos Difíciles

Que se acabe todo ya, por Dios!!!
venga, hombre si no es para tanto....
no, tienes que hacerlo....
no quieroo!!!
aaah!!!
VENGA!!!!!
nooo...
Aaaaaaargghhhhh..!!!.......
Waaaahahaaaahaaa!!!!
Noooo....!!!
o síii??..
por quéee!!???
aaay....
aaaayyyyy....
ay ay ay ayyyyyy.............
venga, va!
vamos!
uffff....
va, que sí..
ayy...

--------

Vale, he exagerado un poco.....
Pero por ahí van los tiros...
Simplemente:
Fin De Carrera

miércoles, 22 de abril de 2009

¿Quién anda ahí?

El ser humano tiene un "algo" especial para darse cuenta de (o a veces inventarse) si lo están mirando. Extraemos pequeñas señales de toda la información que nos llega y las procesamos a un nivel inconsciente. Una sombra, un ruido, o una falta de ruido donde debería haberlo... Claro que siempre hay gente que ve más cosas de las que en realidad hay, o procesa de más esa información. A lo mejor si ese peligro fuera un león u otro depredador pues ese "extra" de cautela te libre de la muerte. Pero en la sociedad actual no es tan necesario, y llamamos a esa gente paranoicos.
En fin, seguro que la gran mayoría de los animales tiene algo parecido. Lo curioso o humorístico es comprobar que, por supuesto, en el humano esto sigue activo, aunque casi nunca nos demos cuenta (o no queramos darnos cuenta) de ello.

sábado, 21 de marzo de 2009

Dentro o fuera

Realmente nuestro procesamiento mental es muy diferente cuando pensamos para nosotros y cuando hablamos con otra gente. Son dos cosas muy distintas, hay "otro chip". Es como pensar "dentro" o pensar "fuera". Y pienso que cuando a una persona le cuesta socializarse, hablar con los demás, es por la dificultad para cambiar a este chip.
Este "estado social" de la mente puede funcionar a varios niveles, pero lo que es seguro es que debe funcionar para que haya comunicación.
En cada persona esto funciona con unos porcentajes distintos: capacidad de cambio, grado de sociabilidad e incluso necesidad de comunicación. Piensa en esa persona que siempre está callada, o en esa otra que no hace más que hablar, cotillear, etc. Realmente sus mentes tienen tendencias muy distintas, hacia dentro o hacia fuera.

viernes, 27 de febrero de 2009

La barrera (y sus cosas)

Pesa un quintal. Es jodido de cojones levantarla. Cuando no hay más remedio que hacerlo, se levanta (aunque sea a medias, jeje) y se pasa. Pero cuando no es obligatorio... Depende de las verdaderas ganas que tengas.
Me refiero a la barrera que separa el pensamiento de la acción. A veces va ligerita, pero a veces resulta muy pesada. Esa barrera... Todos los días comienzan levantando esa barrera: te tienes que levantar, tienes que salir al mundo. Tu camita no te va a aportar nada nuevo. Pero, mmm... gratificante sensación intrauterina... Con lo calentito que se está ahí dentro... ¿por qué salir?
Claro, al final te levantas, sólo faltaría. Pero otras cosas no van así.
Me he dado cuenta incluso de que el hecho de pensar "bueno, algo he hecho" ya me alivia. Como si tuviera que pintar una pared y, cogiendo un rotulador carioca y haciendo una rayita, ya pudiera sentirme satisfecho. Increible, pero cierto. Y luego te sorprendes de que dejes las cosas a medias. Con ese espíritu, ya me dirás tu a mí (yo, a mí mismo?? oh Dios, ya estoy hablando sólo otra vez... mejor dejarlo por hoy, que creo que ya está bastante clarito lo que quería decir...)

dejar las cosas a medias...

Por un momento te lo has creído. Has comenzado algo, y con mucha ilusión. Esta vez sí, esto lo voy a acabar bien. O por lo menos, lo voy a acabar.
Y entonces llega ese instante en que te das cuenta de que eso también lo vas a dejar a medias.

Me cuesta mantener la motivación en mis proyectos. Y eso cuando los empiezo. Tal vez por eso me dedico a hacer payasadas de 10 segundos en vez de ponerme de una vez a componer una sonata. Porque, aunque comience una, no la voy a terminar.
Es una putada. Parece pesimismo. Parece que no me esfuerzo, que tiro la toalla antes de empezar, o que la tiro en el primer asalto. Tal vez lo sea. Pero es que estar luchando 14 asaltos para acabar rindiéndote de todos modos... Y, al fin y al cabo, la improvisación te permite hacer la música del momento. Aunque una buena sonata... no se puede improvisar.

A veces "me doy asco a mí mismo", lo reconozco. Y me pregunto. Me pregunto si merece la pena el esfuerzo. Y cada día obtengo una respuesta...

Es muy triste reconocerlo, pero más triste sería ignorarlo. Y es que me temo que necesito de una obligación externa para completar lo que comienzo. Ay....

sábado, 7 de febrero de 2009

Cosquillas

¿Cuál es el posible significado evolutivo de las cosquillas?
Hay muchas teorías al respecto: que sirven para reforzar lazos de unión entre familiares, que son un modo de estimular la lucha sin que nadie salga herido... Se sabe que no son exclusivas del ser humano, otros muchos mamíferos las tienen, aunque sólo a los primates pueden llegar a producirnos risa. Éstas últimas son las llamadas "cosquillas fuertes", mientras que las otras son "cosquillas suaves".
Y, ¿qué son estas cosquillas suaves? Una reacción de rechazo hacia un estímulo táctil muy focalizado y superficial. Como un hormigueo. Como si un insecto (que podría picarte y producirte malestar, o una reacción alérgica) estuviera recorriendo tu piel. Tal vez ése sea el origen, librarte de una picadura. ¿Quién sabe?

Atención

Atiende: es muy importante controlar tu atención.
Te permite disfrutar más de las cosas, encontrar algo nuevo en lo conocido, aprovechar mejor tu tiempo. Y es algo que puedes aplicar en toda tu vida. A veces cuesta, pero podemos ayudarnos a conseguir esa concentración.
Un ejemplo práctico: cierra la puerta, apaga la luz y escucha un disco de buena música. Cierra los ojos si quieres, cuantas menos cosas te puedan distraer, mejor. Si puedes, sitúate entre los dos altavoces para apreciar el estéreo. Y escucha. Escucha con atención.