Es una cuestión que me atrapa bastante; ya hice una entrada con el título "dentro o fuera", aunque la de hoy va por otros derroteros.
Hoy quiero hablar sobre cómo se ven las cosas de un modo distinto desde fuera o desde dentro. Me refiero a que no es lo mismo ver algo que hacer algo. No es lo mismo ver a una persona que lleva una borrachera impresionante que llevar tú una borrachera impresionante. No es lo mismo escuchar una conversación o una canción que conversar o cantar. No es lo mismo ver a una persona que ser esa persona. La subjetividad comprende un montón de campos y es, al fin y al cabo, un modo distinto de ver lo mismo.
La subjetividad tal vez pueda ser una representación de la realidad. O, mejor dicho, una representación de un fragmento de realidad. De ese pequeño trocito de Universo que somos.
Volviendo a lo que es distinto visto desde dentro y desde fuera, e incorporando esta otra idea, alcanzo la frase definitiva a este respecto; y es: "No es lo mismo ver unas neuronas desde fuera que verlas desde dentro".
domingo, 23 de mayo de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
viernes, 13 de noviembre de 2009
La segunda adolescencia
Es ese período de la vida entre los 22 y los 25 años (más o menos) en que, habiendo cursado estudios superiores/universitarios, "sales" al mundo real.
Te encuentras con que adoleces de un montón de cosas:
-Tu sistema de valores, que te cargaba de responsabilidad social hacia los más débiles, contra el capitalismo y esas cosas, ya no funciona tan bien cuando tienes que hacer entrevistas para entrar a trabajar en cualquier empresa. Ahora lo que importa es que tú tengas trabajo.
-Tus conocimientos, que para ser reconocidos han necesitado de tantos exámenes, trabajos y evaluaciones, resulta que no te sirven para resolver los problemas que ahora te acucian.
-En muchos casos adoleces de motivaciones, disgustado con todo y con todos, y con un miedo latente y visceral hacia el futuro.
-Y lo más importante: la estabilidad emocional que creías haber conseguido, empieza a tambalearse, y llegas incluso a asistir, horrorizado, al desmoronamiento de ésta.
En definitiva, te encuentras en un entorno distinto, extraño, para el que tal vez no hayas sido preparado, sobreprotegido por el sistema educativo, tu familia o la sociedad en general. Estás acojonado y no sabes qué pensar.
Pero, aunque supone un regreso en falso a la adolescencia, se puede tirar hacia delante. Se tira hacia delante. Hay salida.
Te encuentras con que adoleces de un montón de cosas:
-Tu sistema de valores, que te cargaba de responsabilidad social hacia los más débiles, contra el capitalismo y esas cosas, ya no funciona tan bien cuando tienes que hacer entrevistas para entrar a trabajar en cualquier empresa. Ahora lo que importa es que tú tengas trabajo.
-Tus conocimientos, que para ser reconocidos han necesitado de tantos exámenes, trabajos y evaluaciones, resulta que no te sirven para resolver los problemas que ahora te acucian.
-En muchos casos adoleces de motivaciones, disgustado con todo y con todos, y con un miedo latente y visceral hacia el futuro.
-Y lo más importante: la estabilidad emocional que creías haber conseguido, empieza a tambalearse, y llegas incluso a asistir, horrorizado, al desmoronamiento de ésta.
En definitiva, te encuentras en un entorno distinto, extraño, para el que tal vez no hayas sido preparado, sobreprotegido por el sistema educativo, tu familia o la sociedad en general. Estás acojonado y no sabes qué pensar.
Pero, aunque supone un regreso en falso a la adolescencia, se puede tirar hacia delante. Se tira hacia delante. Hay salida.
viernes, 23 de octubre de 2009
bucles exponenciales de las ecuaciones vitales
Stress = Sueño = Stress + Sueño = Poco azúcar en sangre = Stress + Sueño + Poco azúcar en sangre= Flashback = Flashback + Stress + Sueño + Poco azúcar en sangre = Mucho Stress = Mucho Sueño = Mucho Stress + Mucho Sueño = ...
jueves, 22 de octubre de 2009
La historia de un hombre que no tenía fuerza de voluntad
Ésta es la historia de un hombre que no tenía fuerza de voluntad.
Fin.
Fin.
miércoles, 22 de julio de 2009
Reflexiones y ocurrencias. Porqué nº 1.
Cada vez me entiendo mejor.
¿Lamentablemente?
Ya me voy dando cuenta de por qué prefiero no tener la opción de quedar con gente. Y es que hago la vista a un lado cuando me quito esa opción, para después poder disimular (incluso conmigo mismo) y aducir causas de orden mayor. Y luego, cuando te preguntan o te preguntas por qué tomaste esa decisión, te refugias en extravagantes excusas, que no tienen mucho fundamento, pero que puedes llegar a creerte tú mismo.
Y no es sólo quedar con gente. Es hacer cosas. Actuar. No quedarte hecho una bola esperando "el descanso eterno".
Jode. Lo de quedar con gente es, precisamente, lo que más te lleva a hacer cosas, que, tú solo, no puedes hacer (o quedan muy feas, je).
Pero bueno, así soy. Intento mejorar. Pero a veces uno se desanima...
Ah, no sé si os habéis dado cuenta, pero he omitido el porqué de que prefiera no tener opción de comunicarme. Tal vez en otra ocasión.
¿Lamentablemente?
Ya me voy dando cuenta de por qué prefiero no tener la opción de quedar con gente. Y es que hago la vista a un lado cuando me quito esa opción, para después poder disimular (incluso conmigo mismo) y aducir causas de orden mayor. Y luego, cuando te preguntan o te preguntas por qué tomaste esa decisión, te refugias en extravagantes excusas, que no tienen mucho fundamento, pero que puedes llegar a creerte tú mismo.
Y no es sólo quedar con gente. Es hacer cosas. Actuar. No quedarte hecho una bola esperando "el descanso eterno".
Jode. Lo de quedar con gente es, precisamente, lo que más te lleva a hacer cosas, que, tú solo, no puedes hacer (o quedan muy feas, je).
Pero bueno, así soy. Intento mejorar. Pero a veces uno se desanima...
Ah, no sé si os habéis dado cuenta, pero he omitido el porqué de que prefiera no tener opción de comunicarme. Tal vez en otra ocasión.
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